Abogado de lesiones
Lo que un médico refleja en un parte de lesiones y lo que un juzgado reconoce como daño indemnizable no siempre coincide.
El parte de lesiones acredita que hubo atención sanitaria, pero no cuantifica el impacto real: los días de baja, la limitación funcional, las secuelas que permanecen cuando el tratamiento termina o el trabajo que no pudo hacerse durante la recuperación. Esa distancia entre el documento inicial y el daño real es la que determina si una reclamación tiene recorrido o se queda en nada.
Indemnización por lesiones
La indemnización por lesión no se calcula sobre lo que duele, sino sobre lo que puede probarse. Los daños corporales se valoran con criterios normativos —el baremo es el instrumento de referencia habitual— pero su aplicación concreta depende de cómo esté documentada la evolución del lesionado: informes médicos, partes de baja, pruebas de imagen, valoración pericial si hay secuelas relevantes.
Agresión física: la vía penal y la civil no se excluyen
Cuando las lesiones derivan de una agresión física, la reclamación tiene dos dimensiones que pueden activarse de forma simultánea. La vía penal permite que el juzgado fije una indemnización económica dentro de la propia sentencia condenatoria. La responsabilidad civil puede reclamarse con independencia de si hay condena, e incluso si el procedimiento penal se archiva. Cuál activar primero —o si conviene las dos— depende de quién es el responsable y de qué puede acreditarse.
Accidente y aseguradora: cuando el perito trabaja para el otro lado
En los casos que tienen origen en un accidente, la reclamación puede dirigirse frente al causante, frente a su aseguradora o frente a ambos. La aseguradora tiene sus propios peritos y su propio criterio sobre qué es indemnizable y por cuánto. Ese criterio no es neutral: parte de un interés contrario al del lesionado, y la cifra que propone no tiene por qué reflejar el daño real sufrido.
La valoración médica independiente es, en estos casos, el elemento que con más frecuencia cambia el resultado de una negociación. Sin ella, quien reclama acepta la versión de quien tiene interés en que la cifra sea lo más baja posible. Saber qué documentación permite acreditar las lesiones, qué alcance tienen las secuelas y cómo debe realizarse la valoración médica condiciona de forma directa la posibilidad de obtener una indemnización económica ajustada al perjuicio realmente sufrido.
Pide tu presupuesto personalizado
¿No sabes cual es tu caso? Cuéntame tu situación y te orientaré sin compromiso.